Una gira campestre

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Museu38447

c. 1912
Pelayo Infante
Col. Muséu del Pueblu d’Asturies (Gijón)

En los meses veraniegos eran bastante frecuentes las giras o meriendas campestres organizadas por particulares, generalmente por «opulentos americanos», como gustaban escribir los redactores de los periódicos locales. En esta fotografía de Pelayo Infante, ya establecido en Cangas de Onís, vemos un numeroso grupo de amigos que lamentamos no poder identificar.

El desarrollo de la gira no ha variado un ápice desde hace un siglo, con la salvedad de que antes los participantes lucían una elegancia en el vestir que en la actualidad es inusual en estos acontecimientos. En una finca propiedad del anfitrión, que hacía gala de largueza, se reunían los invitados para disfrutar de la amistad y de la fiesta. Reinaba la animación y el entusiasmo y se degustaban suculentas viandas entra las que no podían faltar la borona preñada y la sidra; se fumaban buenos vegueros de Vuelta Abajo y se brindaba por los éxitos del convidante, deseándole prosperidad o «pingües utilidades» si era un comerciante en América.

Después de la comida se celebraba el baile al compás de la música contratada, siendo imprescindible el gaitero, y concluyendo la romería cuando la hora aconsejaba el regreso al hogar esperando que el convidante volviese a compartir en nuevas ocasiones su generosidad con los amigos.

A la luz de la información facilitada por Angelita Muñiz Fernández, a quien quedo agradecido, esta imagen debería ser reemplazada pues, aunque fue realizada por el fotógrafo de Cangas de Onís Pelayo Infante, recoge una celebración en el concejo de Ponga. Por el contrario, hemos decidido mantenerla porque nos permite señalar un rasgo del carácter de la capital del municipio cangués: su importancia como centro comarcal vinculado al comercio y al desarrollo de las profesiones liberales. Emigrantes retornados con capitales suficientes para la adquisición o creación de un comercio y abogados o médicos, principalmente, se instalan en Cangas de Onís, una población que ha iniciado su crecimiento y desarrollo urbanístico, un proceso que prosigue en la actualidad con la constante afluencia de nuevos moradores procedentes de los pueblos cangueses y de los concejos adyacentes.

Uno de esos profesionales, originario de Ponga aunque nacido en Cangas de Onís, es el odontólogo José Manuel Muñiz Sánchez, padre de la informante, al que reconocemos como la cuarta persona, contando desde la derecha, de las sentadas en la fila superior; está ligeramente reclinado hacia la izquierda. En perpendicular a él, en primer término y con gorra, figura Meré, fotógrafo en San Juan de Beleño, y en el centro, sentado sobre un cesto, vemos al americano Vicente González, familiar del prócer pongueto Venancio Díaz Muñiz, que por su posición principal bien pudiera ser el organizador del banquete

Fotografía y comentario publicados en Pantín Fernández, Francisco José, Cangas de Onís 1918, vida en torno a un centenario, Cangas de Onís, Ayuntamiento de Cangas de Onís, 2019, segunda edición, pp. 234-235.

Sobre ésta y otras fotografías, agradeceré cualquier comentario que tengan a bien realizar con el objeto de documentar correctamente las imágenes.